La violencia sexual se ha convertido en un arma para aterrorizar a mujeres y niñas en Sudán, afectando a más de doce millones de personas, incluyendo hombres y niños. Este alarmante aumento del 80% en el riesgo de agresiones ha sido reportado por la agencia de la ONU para la salud sexual y reproductiva, que solicita fondos urgentes para continuar su labor tras recortes significativos de donantes. La situación exige atención inmediata y apoyo internacional para proteger a las víctimas y garantizar su bienestar.
El pasado domingo 14 de febrero se celebraba el Día Europeo de la Salud Sexual, una buena oportunidad para concienciar y sensibilizar a la población sobre la necesidad de adquirir y mantener hábitos sexuales saludables.