Miguel Ángel Revilla, expresidente de Cantabria, desafía al rey emérito Juan Carlos I al no retractarse de sus declaraciones, lo que podría llevar a un juicio por injurias. A pesar de la querella interpuesta por la defensa del monarca, Revilla se muestra firme y asegura que no necesita nuevas pruebas para su defensa. Este caso podría reabrir viejas heridas para Juan Carlos I, quien ya enfrenta críticas por su reputación debido a sus problemas fiscales y su exilio en Abu Dabi. La atención mediática sobre el juicio podría aumentar la presión sobre la justicia y revivir las controversias relacionadas con las finanzas del rey emérito.