Un agente del FBI de perfil bajo, Peter Sutherland, trabaja en el sótano de la Casa Blanca pendiente de un teléfono que nunca suena... hasta la noche en que lo hace, lo que impulsa a una conspiración que le lleva hasta la Oficina Oval.
Mientras el FBI intenta atrapar a un retorcido asesino en serie, una agente descubre una serie de pistas que podrían llevarla hasta el criminal y poner fin a su terrorífica ola de asesinatos.
A estas alturas pocos desconocen a la viróloga china Li-Meng Yan, quien se vio obligada a huir el pasado mes de abril a Estados Unidos tras asegurar que su país ha mentido sobre el coronavirus. Y es que, al parecer, ya durante diciembre de 2019 se sabía la enorme transmisión del virus entre humanos, algo que podría demostrar.
Cuando se descubre petróleo en la Oklahoma de los años 20, bajo las tierras de la nación Osage, sus pobladores son asesinados uno a uno hasta que el FBI interviene para resolver los crímenes.