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Cerebro

27/02/2025@13:15:41

Investigadores del Centro de Neurociencias Cajal (CNC-CSIC) han descubierto que el cerebro humano crea mapas espaciales más sofisticados de lo que se pensaba, esenciales para la orientación y la memoria. Liderados por Liset M de la Prida, el estudio revela cómo dos tipos de neuronas piramidales en el hipocampo responden a diferentes estímulos: las neuronas profundas reaccionan a cambios locales, mientras que las superficiales mantienen una representación global del espacio. Este hallazgo, publicado en la revista Neuron, podría tener implicaciones significativas para entender trastornos neurológicos como el Alzheimer. La investigación utiliza técnicas avanzadas para visualizar la actividad neuronal y ofrece nuevas perspectivas sobre cómo el cerebro procesa información espacial. Para más detalles, visita el enlace.

Un equipo del Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC) ha logrado identificar el origen de las corrientes eléctricas en el cerebro de pacientes epilépticos, un avance que podría personalizar los tratamientos para esta enfermedad. El estudio, publicado en The Journal of Neuroscience, utiliza registros intracraneales para distinguir entre la actividad eléctrica normal y epiléptica, mejorando así la precisión en la localización de focos epilépticos. Este enfoque innovador, que emplea técnicas biomatemáticas avanzadas, promete optimizar las intervenciones clínicas y reducir secuelas en los pacientes.

Un equipo de investigación de la Universidad de Málaga ha clasificado las señales eléctricas de un encefalograma según el género musical que se oye.

Brian Pennie fue adicto a la heroína. Estudiante de un doctorado, tras hacer rehabilitación, decidió estudiar la composición y funcionalidad del cerebro para cambiar sus hábitos.

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Estos hallazgos, publicados en la revista Psychiatry Research, pueden hacer un importante aporte a la comprensión de los trastornos implicados y a la prevención de los desenlaces fatales.

Según un estudio realizado por el Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC), el consumo de alcohol puede causar daño cerebral incluso después de dejar de beber. Además, se ha descubierto que la bebida aumenta la capacidad adictiva y cambia la geometría cerebral. Estas alteraciones pueden persistir durante las primeras seis semanas de abstinencia.

Un estudio en el que participan investigadores del Hospital Gregorio Marañón, y de la Universidad Carlos III de Madrid, que está dirigido por la UAB y el IMIM, muestra por primera vez cómo la maternidad provoca cambios duraderos en la estructura del cerebro.